EL DÍA ES SUYO: ¡APROVÉCHELO!
“El día es suyo”. Usted debe aprovecharlo porque es fugaz,
solamente veinticuatro horas que de
pronto se acaban. Si usted vive 80 años
apenas dispondrá de 29 200 días, de modo que cada uno de ellos es una fracción
preciosa de un don llamado el tiempo, su tiempo. Lo sensato es utilizar bien
cada día.
El día de hoy es suyo.
Utilícelo bien.
Los pensadores positivos obtienen resultados positivos,
porque aprecian el valor inestimable de un día, de hoy, no mañana, sino el día
presente, y todos los demás días. El hoy se convierte en lo que él visualiza.
Levantarse todas las
mañanas, y lo primero en hacer es repetir una afirmación dinámica, entusiasta,
sin duda condiciona eficazmente el día.
Corea. La una de la
mañana, la temperatura bajo cero. Un
soldado de la infantería de marina, recostado contra un tanque. Un corresponsal de presa, le preguntó: “si yo
fuera Dios y le pudiera dar cualquier cosa, ¿Qué me pediría?” El soldado contestó, “que me diera el día de
hoy” para seguir trabajando con la vista en nuestras metas, y pese a cualquier
dificultad, contratiempo que se nos pueda presentar, seremos realizadores
porque somos pensadores positivos.
¿Por qué los pensadores positivos obtienen resultados
positivos? Por que aman la vida, y la vida gozosamente les devolverá en la
misma proporción en que ellos dan de sí.
“Pero, ¿Qué me dice usted de las calamidades que nos llegan?
¿Cómo va a armonizar los días negros y aun trágicos, con esa bella palabrería
acerca de los buenos que son todos los días?
En el fondo no es tanto lo que a uno le sucede (pues son muchas
las cosas malas que le pueden ocurrir) como lo que piense y haga sobre lo que
ocurre.
El secreto desde luego es inyectar esperanza donde no la hay
y fe donde hay derrota.
El difunto Casey S., se dice que nunca lo envolvió una
derrota, que lo único que hacían las derrotas era motivarlo para ganar nuevas
victorias. Las adversidades que hacían
algunos días duros lo impulsaban a aprovecharlas para salir adelante la próxima
vez.
Cuando las cosas se pongan difíciles, recuerde el siguiente
dicho de que “el martillo quiebra el vidrio pero forja el acero”. Si usted está hecho de buen material, los
golpes duros no lo quebraran sino que lo endurecerán como el acero, y pensará
en los días malos como si fueran días buenos, debido a su actitud.
El capitán Max C. era un joven vigoroso hasta que una mañana
en 1968 en Vietnam, en que la explosión de una granada le arrancó ambas piernas
y el brazo izquierdo. Los días por venir,
Max era un hombre con firme fe. Y en
medio de esta situación no perdió la facultad de sonreír, pese a que tuvo sus
momentos de desesperación, y sus días en que veía muy cerca la muerte. Pero sobrevivió, regresó a su casa.
A pesar de que solo puede moverse en silla de ruedas, fue
nombrado director de la administración de Veteranos, la más grande de las
dependencias del gobierno, y desempeño ese cargo con distinción. Después fue elegido secretario del estado de
Georgia.
Si se me pidiere nombrar las diez personas más felices que he
conocido, Max C figuraría en la lista.
¿Cómo se hizo experto de los días buenos y un genio de la vida
victoriosa? Cita tres principios: 1. Esforzarse por aceptar el problema. El
decía: “Que Dios me conceda serenidad para aceptar las cosas que no puedo
cambiar”. 2. Encontrar otra puerta que se abra, pues cuando una se cierra, otra
se abre de par en par. “Ami me quedaba
la mente y un brazo fuerte para impulsar una silla de ruedas.” 3. Dejar que Dios le ayude a uno. Ann Person
se encontraba recluida en cama en un hospital por tuberculosis, en ese
instante, recordó que de niña cuando les hacia vestidos a sus muñecas, soñaba
que algún día iba a ser una famosa diseñadora de modas, y fue en sus clases de
costura donde sintió con mayor fuerza que su viejo entusiasmo volvía a salir.
Un día, una de sus alumnas, que estaba muy agradecida, le
envió de regalo una gran caja de retazos de géneros de punto. Parecían decir
ensáyame, se sentó en la máquina y comenzó a experimentar. Descubrí que obtenía
los mejores resultados estirando la tela a medida que cosía. Se corrió la voz,
una señora la llamo para que le enseñara su método. Aceptó, y cuando llegó
encontró a sesenta señoras esperándola.
Hizo esto por varios lugares, viajo y viajo.
A los seis meses abrió su primer Centro de Estirar y Coser,
donde se deban clases. Compuso uno de los primeros libros sobre el arte de
cose, se vendieron más de un millón de ejemplares. Hoy existen en los Estados Unidos y Canadá
239 de estos centros donde aprenden el método de estirar y coser.
Debemos persuadirnos de que somos capaces de hacer las cosas
por nosotros mismos.
Todo lo que necesita dejar de hacer es dejar de pensar
negativamente, adoptar una actitud positiva sobre si mismo. Cultive la fe. Y después vendrá el día en que vera quién es
y de cuánto es capaz.
Una noche viajaba Norman, acompañado de un individuo. Al
pasar frente una granja me dijo: “Aquí ocurrió una cosa curiosa” En esa casa
vivía un hombre, que al fin se murió,
Cuando hacían una excavación para una carretera en ese lugar,
encontraron varias latas de leche enterradas, y, al destaparlas, estaban llenas
de dinero: Este hombre era un empresario que vendió sus acciones y enterró el dinero. Hay personas que entierran sus capacidades
bajo un montón de pensamientos negativos y, como resultado ello, viven en medio
de la pobreza de la personalidad.
Norman tuvo la fortuna que nunca le dieron un empleo de
éxito, Ya que un cargo que ya está a nivel muy alto tiene que conservarse a ese
nivel, o elevarse más aun, mientras que en un cargo de baja categoría el
individuo puede tener éxito desarrollándolo y mejorándolo.
Norman recomienda aceptar una posición que este en
decadencia, a una que este marchando bien.
Al sacar adelante la que está en decadencia, obtiene usted un éxito
personal.
¿Cómo obtienen poderosos resultados algunos pensadores
positivos,. Frente a situaciones difíciles?
Cuando a un amigo le ofrecieron el cargo de superintendente,
de un distrito escolar, en el que el informe decía: todo el sistema escolar,
estaba en plena decadencia. A pesar de esto el Dr. Chopra acepto. Lo que
encontró fue una actitud muy negativa.
Cuando visitó por primera vez un salón de clases, en el
deteriorado sistema escolar. ¿Eran estos los mismos niños que habían sacado
bajas calificaciones en las pruebas? No les parecían distintos a los chicos que
ya había visto en las otras ciudades y les dijo: “Quiero que todos sepan que yo
los considero entre los niños más inteligentes que he conocido. Me siento orgulloso de trabajar con
ustedes”. Cuando les dije que estaba
seguro de que ese año les iría sumamente bien en sus estudios, vi iluminarse
sus rostros con la expectativa.
¿Qué como resultó todo esto?
Las calificaciones de los alumnos en las pruebas llegaron a
niveles no alcanzados antes, es espíritu de trabajo de los maestros subió, y
los padres de familia se sintieron orgullosos.
¿A qué se debió el cambio? A principios sencillos de
pensamientos positivos. Estos son:
1.
Sea
entusiasta. 2. Vea lo bueno. 3. Espere lo mejor. 4. Aprenda que usted puede hacer el
cambio. 5. ¡Crea!
2.
Tal vez hoy tome una decisión que
afecte el resto de su existencia. Este
alerta porque hoy le puede llegar su oportunidad. Adquiera conocimiento de la experiencia
pasada, visualice otras oportunidades mayores que le esperan, pero sobre todo
nunca minimice las que tal vez se esconden en una situación difícil.
Vincent, ha tenido el privilegio de
hablar ante muchas reuniones de pensamientos positivos, o en convenciones de
motivación.
Hombres y mujeres, le han contado que
“algo les sucedió” y que apartir de entonces ya no fueron los mismos de
antes. Descubrieron en si mismos las
facultades que no sabían que tenían, y ese modo se convirtieron en personas
nuevas.
Una noche debían de hablar tres conferencistas en una reunión
de motivación. Como a mi me tocaba de ultimo, me retire detrás del escenario.
Observe que mi vecino cabeceaba, y al fin se quedó profundamente dormido. En
cambio le dije: “El próximo orador es uno de los mejores. Encontró el secreto del éxito para sí mismo y
nos va a decir cómo. Conozco a muchos individuos que andaban sin rumbo fijo
hasta que oyeron hablar a este narrador”
Esta vez no se durmió.
Al terminar la conferencia murmuró: “Tengo que tocarlo, darle la mano” y
así fue, y le dijo algo que le había ocurrido.
Ese joven es un ejemplo, que con un minuto de motivación que asimile una
persona, puede encontrar su día, aprovechándolo, y no volver a ser nunca más el
fracasado que era antes.
En el momento en que se tenga una idea o una meta positiva,
hay que ponerla a trabajar, siendo optimista, teniendo fe en Dios y en si
mismo, y aprovechando cada día de la mejor manera, ya que esos cambios son los que hacen la
diferencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario